El mejor souvenir del mundo

El mejor souvenir del mundo.

Quien viaja, se trae recuerdos de su travesía. Sean de pago o no, el hacerse con un souvenir del viaje es una de las tradiciones más arraigadas a nivel global, y casi tan antigua como el mundo mismo.

En La Odisea de Homero, Ulises va recolectando memorias de sus aventuras en su viaje de vuelta a casa. Pero claro, el concepto ha cambiado tanto, y se ha sobreexplotado de tal manera, que ha perdido parte del halo de romanticismo que lo rodea.  La producción made in China, las camisetas de alguien que me quiere mucho estuvo en y demás parafernalia sacacuartos han convertido a la industria del souvenir en algo kitsch y decadente.

A medida que he ido viajando, he aprendido que los souvenirs son algo tan personal, que es realmente difícil hacer una recomendación sobre qué se debería traer en la maleta de cada sitio. Definir cuál es el mejor souvenir de un lugar es algo inmensamente subjetivo.

Carteles de 'No molestar'
Colección de carteles de “No molestar”.

Aún así, me siento con fuerzas para intentarlo. Podría ponerme poético y decirte que lo mejor que te puedes llevar de un viaje es la experiencia, pero no hemos venido a eso, ¿verdad?

Antes de empezar, quiero aclarar que esto no es un desprecio a los recuerdos más tradicionales y clásicos. Yo mismo compro siempre en mis viajes un imán y una postal que pasan a engrosar dos colecciones: la de mi suegra y la de mi lugar de trabajo.

Colección de postales.
El mapamundi laboral.

Teniendo en cuenta que mi vena más consumista y  compulsiva se dispara de viaje, que mi casa es muy pequeña y está llena de cosas y que estoy madurando y eso, he decido ponerme unas normas para valorar si de verdad tengo que comprar ese artículo que me está llamando tantísimo. Por este motivo he decidido que las cosas que decido importar han de cumplir las siguientes condiciones:

1 – Tienen que representar de manera fidedigna la cultura local. Si además puedo generar un impacto en la economía del lugar, o a nivel particular, mejor. Me gusta ayudar a que se mantengan las tradiciones.

2 – Tienen que ser fáciles de transportar (casi siempre viajo con equipaje de mano y el espacio es muy limitado).

3 – Si es posible, deben ser funcionales, cumplir algún propósito más allá del meramente decorativo, o ser fungibles.

Estas tres condiciones hacen que muchas veces opte por la comida como recuerdo. Es, además, una gran forma de seguir disfrutando del viaje una vez de vuelta en casa y pasado un tiempo, deja de ocupar espacio, que también se agradece. Nunca me voy de un sitio sin visitar sus (super)mercados. Me gusta ver la variedad, la disposición y la organización de los productos (una pequeña chaladura heredada de mi padre). Pero no siempre me decanto por lo alimentario. Muchas veces invierto en artesanía local, productos de uso cotidiano, o cualquier cosa que me sorprenda del lugar en donde esté.

Así que una vez llegados hasta aquí, no me queda otra que hacer un listado de los mejores souvenirs del mundo, según mi punto de vista, claro. Esta lista se irá actualizando a medida que vaya escribiendo los artículos.

Irlanda

Dublín – Una pastilla de jabón de limón de Sweny’s Chemist.

Galway – Un anillo o colgante de Claddagh

Turquía

Estambul – Un pestemal de Jennifer’s Hammam.

–x–

¿Y a ti? ¿Qué cosas te gusta comprar cuando estás de viaje? ¿Tienes alguna colección? ¿Te ha gustado el artículo?

Pues déjame un comentario y…

8 Comentarios

  1. No quiero perder tiempo en los viajes yendo de tiendas,pero si puedo, visito un mercado y compro algo típico de comer y me lo traigo. Imanes, he comprado alguna vez pero me surten los amigos que viajan y también la familia, especialmente Ana y Manu que son los más viajeros y encuentran cosas muy bonitas y originales.

  2. Bueno soy yo otra vez, no lo dije antes ,el artículo me gustó mucho, pero como siempre me parecen buenos, ya me olvido porque es obvio, jaja.

  3. Genial el artículo… Uno de esos temas sobre los que también yo quiero escribir y al que ando dándole vueltas (todavía no he encontrado el enfoque exacto que quiero) Y ¡animo con esa colección! Yo, adicta a las tazas, como ya te comenté. 😉

    1. No es mala idea lo del libro, para complementar esas “importaciones” en forma de productos locales. Aunque aquí en nuestra casa los libros son mayoría y si compramos alguno más acabarán por dominarnos 🙄

Y tú, ¿qué piensas?