Las meninas de Canido Ferrol velazqueño

Meninas marqués

La familia de Felipe IV seguramente nunca se imaginó, en pleno siglo XVII, que su representación pictórica por parte de Velázquez alcanzaría la universalidad o que sería una de las obras más comentadas de la historia por expertos y estudiosos del tema. Y desde luego, sus cabezas serían incapaces de procesar que cientos de años después, en 2008, las meninas servirían de inspiración para que el artista ferrolano Eduardo Hermida idease un proyecto transgresor de arte urbano para denunciar el estado de abandono de su barrio. Y así, de una manera muy sencilla, nacieron las meninas de Canido.

Hablar de Ferrol me da mucha rabia porque, dedicándome al turismo, siempre me vienen a la cabeza los comentarios de visitantes y turistas que describen a la ciudad como si fuese el patito feo de Galicia. Aunque tengo que darles la razón cuando dicen que la ciudad departamental respira y exhala nostalgia, como si fuera consciente de que su pasado industrial más glorioso ya pasó. Como si fuera una bohemia señora, vestida de punta en blanco y mirando desde el balcón de su galería, reflexionando sobre los momentos que nunca fueron.

Fonda Suiza
La antigua Fonda Suiza es un edificio de 1910, obra del arquitecto municipal Rodolfo Ucha, al que Ferrol le debe gran parte de su apariencia modernista.

Pero es precisamente esa decadencia, ese espíritu de depresión, esa resaca naval, ese arte de la ruina y esa mezcla de antiguo y moderno lo que hace que Ferrol sea especial. Y claro, luego tiene estructuras únicas en el mundo y el rectilíneo barrio de la Magdalena, trazado en cuadrícula perfecta en plena época de la Ilustración y plagado de fachadas modernistas, que ya debería haber sido reconocido como Patrimonio de la Humanidad.

Marqués de la Ensenada
La figura de Zenón de Somodevilla, Marqués de la Ensenada, lo es todo para Ferrol. Fue él quien impulsó la creación de los arsenales que convertirían a una aldea de marineros en una gran ciudad.

A pesar de estar a poca distancia del centro de la ciudad, Canido es sin duda uno de los espacios más deprimidos de Ferrol. Situado en la parte más elevada de la ciudad, sus orígenes se remontan hasta la Edad Media. A diferencia de Ferrol Vello, de origen claramente marinero, o de Esteiro, que acogía a los trabajadores del astillero, Canido era una aldea de labriegos y ganaderos, de gente y de casas humildes con leira que se agolpaban a lo largo de un viejo camino donde se cultivaba la vid y los cereales. A finales del siglo XVIII, este antiguo núcleo rural será fagocitado por la ciudad y pasará a tener consideración de barrio. Resume la esencia de estos barrios este conocido dicho popular:

¡Canido matou una besta;

Ferrol Vello comeuna fresca;

Esteiro mandou recado

Ye guardaran a punta do rabo,

Y si sabía ben

Ye guardaran la yerba también!

Cruceiro de Canido
El clavel o La cándida son conocidos en todo Ferrol. Son esos bares clásicos para sentarse a charlar horas mientras se toma algo.

El centro neurálgico de Canido es sin duda la Praza do cruceiro, donde tiene lugar una fiesta pagana y de origen popular que tiene por objeto festejar la llegada de la primavera y, por lo tanto, del año agrícola. Se trata de Os Maios, una celebración que tiene lugar el primer o tercer día de mayo, según la zona, en la que se realizan representaciones alrededor de un árbol o escultura, y que hace que las calles, los balcones, las puertas, los carros, los coches e incluso las gentes se engalanen con pólas de xestas (hiniestas). La colocación de estas ramas en la noche del último día de abril probablemente tenga que ver con un ritual de protección de la casa, de la gente que vive en ellas y de sus propiedades.

Pólas de xesta
Pólas de xesta en O Grove, provincia de Pontevedra.

De esta misma plaza parte también el recorrido de la ruta pictórica “As meninas de Canido. Arte na rúa”, reinterpretación libre de la obra velazqueña en la que colaboraron y participaron artistas de todo el mundo, y, de una manera más personal y especial, los vecinos del barrio, que han encontrado formas de que sus hogares sean también parte del proyecto. El arte mural o grafitti, asociado inicialmente a la marginalidad, está hoy totalmente aceptado como forma artística: no hay más que pensar en el muro de Berlín, en las obras de Banksy en Londres o en los murales de Belfast.

Meninas multicolor

Meninas antisistema
Las meninas son explosiones de color, rotura de los esquemas prefijados, desafío y llamada de atención.

La intención de la obra estaba clara: denunciar el estado de abandono de las viviendas e instalaciones, pero a la vez servir de impulso inicial, de primer paso para su eventual rehabilitación. La identidad cultural del barrio y el orgullo de ser de Canido han salido claramente reforzados, y el éxito de las pinturas ha atraído la atención de locales y foráneos, haciendo que el interés por residir, tener un negocio o pintar una de las paredes del barrio se haya multiplicado.

Meninas vegetación
Las meninas han resucitado edificios en ruinas, que han pasado a convertirse en lienzos gigantes que reciben descargas de imaginación.
La ruta está claramente señalizada, y hay mapas cada pocos pasos. De todos modos, yo recomiendo perderse por las calles de Canido, admirar los contrastes cromáticos y deambular como medio despistado para que los señores y señoras de Ferrol te indiquen con satisfacción por dónde puedes continuar tu ruta para ver más meninas y mininos.
Meninas retrato
Las meninas son auténticas obras de arte de estilos muy variados.
En la contemplación, hay que dejarse llevar e interpretar cada obra de la manera que más te guste. Si te apetece que lo hagan por ti, en algunas de las obras puedes probar la recientemente lanzada app de realidad aumentada, proyecto muy novedoso que dota de vida a algunas de las Meninas y hace que bailen, se desplacen o muestren sentimientos. Un paso hacia el futuro en el arte de la pintura.
Meninas tetris
La menina en forma de Tetris es una de las que se torna viviente en la realidad virtual. Aunque yo ya la había imaginado moviéndose, son muchas horas de mi vida dedicadas a la creación de Alekséi Pázhitnov.
Tal es la expectación suscitada por las Meninas que incluso el Consejo Europeo de Itinerarios Culturales se interesó por el proyecto, y animó a sus coordinadores a que sigan celebrando, cada primer fin de semana de septiembre el Festival de las meninas de Canido, que conmemora el aniversario de la primera intervención y se convierte en el espacio de encuentro de artistas, creadores y admiradores de las derivaciones de la obra más famosa de uno de nuestros pintores más universales.
Meninas Collage
Así que ya sabes, si estás por Ferrol y buscas algo diferente a la idea preconcebida que se tiene de esta ciudad, no es mala idea darse una vuelta por el barrio de Canido. ¿Conoces algún proyecto similar en algún otro lugar?

 

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6 Comentarios

    1. Muchas gracias a ti por comentar 🙂

      No voy a decir que yo no tuviese alguno de esos prejuicios acerca de Ferrol. Aprender a mirar de otra manera es un ejercicio muy edificante.

Y tú, ¿qué piensas?