Turning Malmö Suecia sostenible

Turning TorsoCuando Johnny Örbäck, director por entonces de la HSB (Cooperativa sueca de viviendas) abrió aquel catálogo, allá por el año 1998, se encontró casi por casualidad con una escultura de un torso humano hecha por Santiago Calatrava. Tanto le gustó aquella obra que, poseído por su fascinación, Örback decidió contactar directamente con el valenciano para encargarle la construcción de un símbolo, de un nuevo emblema para Malmö, de un edificio que se convirtiese en una gigante metáfora arquitectónica del cambio que la ciudad sueca estaba a punto de experimentar. Es la historia del Turning Torso, la “arquitectura viva” de Calatrava, el rascacielos que hoy domina el cielo de la antigua Malmhauge.

Malmö no es monumental. Vale, sí. Cuenta con la primera iglesia gótica de ladrillos que se construyó en lo que hoy es Suecia, amplios espacios verdes, unos canales muy bonitos y un castillo imponente, que en su época fue una de las fortalezas más importantes de Dinamarca.

Malmöhus Slott
Aunque ya hubo un castillo en este mismo lugar en el siglo XV, el actual data de 1530 y fue mandado construir por  el rey Cristian III. Eso lo convierte en el edificio renacenista más antiguo de Escandinavia.

Pero Malmö no es una de esas ciudades en las que tengas que ir girando la cabeza cada cinco segundos con la boca abierta. No maravilla a primera vista. Es más una carrera de fondo, un tablero de juego lleno de secretos, de pequeñas historias y lugares curiosos que se ocultan en la ciudad.

Åsa Maria Bengtsson
Encima del puente David Hall se encuentran 19 pares de zapatos de bronce, que sirven de homenaje a artistas locales, como Héctor el Neco, un conocido mago e ilusionista sueco.
Orquesta optimista
En Sodergatan puedes elegir instrumento musical y unirte a la orquesta optimista, que muy probablemente te sacará una sonrisa.

Apodada como elbogen (“el codo”) por los marineros alemanes, Malmö nació como ciudad en el siglo XII y pronto empezó a crecer debido a su posición privilegiada, siendo lugar de paso en la mayoría de las rutas comerciales de la liga Hanseática. Un par de siglos después ya se había convertido en una de las ciudades más pobladas y poderosas de toda Escandinavia, y en una potencia en la industria de la pesca del arenque. La importancia de su puerto a lo largo de la historia es tal, que en el siglo XVIII se convertirá en una de las ciudades más industrializadas de Suecia, en gran parte debido a los astilleros navales. Frans Henrik Kockum fundó Kockums Naval en 1840 y la grúa Kockums pasó a asociarse con una ciudad que, igual que le pasaría a Belfast o Ferrol, iba a tener graves problemas unos cuantos años después, peleando por adaptarse a un entorno y una nueva realidad post-industrial.

Fiskehoddorna Malmö
El antiguo Fiskehoddorna (mercado de pescado) todavía subsiste, y es algo maravilloso parar temprano por aquí para curiosear entre sus casas de madera y tomarse un sandwich de pescado fresco y local.
Pizza en el Saluhall
O también puedes dirigirte al Saluhall (mercado central) y tomarte una pizza hecha en horno de leña.

La segunda aproximación a la ciudad es mucho mejor que la primera. Una vez tachados los imprescindibles, ponemos el piloto automático y empezamos a callejear sin rumbo por el manejable casco histórico. Es de esa manera como descubrimos pequeñas joyas como la calle Jakob Nilsgatan o el barrio de St. Gertrud, con sus calles empedradas y sus casas que datan del siglo XVI.

Jakob Nilsgatan
Los suecos decoran los exteriores de sus casas igual que su sala de estar. La vegetación siempre es protagonista, y las ventanas se visten con diferentes adornos para que el transeúnte los vea.

Malmö, como Suecia en general, es tranquilo.  En las plazas y en las cafeterías de interiores art decó, con sillas desiguales de colores, la gente reposa relajada y practica el arte del fika, enfrascada en sus lecturas mientras rellena su taza. Malmö es bastante llano, y eso facilita que la gente salga a la calle a caminar o a rodar con su bicicleta. Sus ciudadanos son gente concienciada, gente que no quería que su lugar de residencia se convirtiese en un espacio inerte, carente de vida. Los ingredientes estaban todos ahí, esperando a que alguien los utilizase.

Creadores de Malmö
Malmö se define como una ciudad de inconformistas, de rebeldes, de creadores.

Y así, con el Turning Torso sustituyendo a la grúa Kockums y como gran abanderado, la ciudad de Malmö se desafió a si misma con un gran reto: construir un gran barrio sostenible y autosuficiente. Västra Hamnen (literalmente: muelle occidental) es todo eso y más. Está pensado para ser autónomo y reducir el impacto ambiental en una zona muy castigada en el pasado. La planimetría, la gestión de recursos, la estética y sobre todo, la interacción entre sus habitantes fueron aspectos fundamentales en un proyecto regenerador en el que se apostó por materiales de calidad, reciclados si era posible.

Kungsparken
No todo es Västra Hamnen, los demás espacios, y especialmente los verdes, también están muy cuidados. Esto es Kungsparken, donde se puede ver uno de los antiguos molinos de privilegio real y el cementerio, que sorprendentemente atraviesa por el medio la ciudad.

Y de esa manera se fue diseñando un espacio donde cada mínimo detalle está pensado. Por ejemplo, los edificios más próximos al mar son más altos, con el objetivo de que las construcciones interiores estén más protegidas de los vientos del Báltico. Es un entorno libre de carbón en el que la vegetación fue escogida por sus propiedades para “comerse” la polución, hay lugares para que los pájaros hagan sus nidos sin ser molestados y donde los edificios obtienen su energía de fuentes renovables, mediante paneles solares o sistemas de acumulación de energía termal acuífera. Incluso muchas de las residencias cuentan con espacios para desechar sus residuos, que son posteriormente compostados generando biogás.

Casas de madera en Vastra Hamnen
Y aún encima, bonitas. Quise quedarme a vivir aquí, pero no me dejaron.

Un barrio donde el peatón y la bicicleta tienen la prioridad absoluta, con todos los servicios necesarios y un muelle donde sentarse a ver pasar el tiempo, pasear hasta la playa urbana o contemplar el magnífico puente que cruza el estrecho de Øresund, todo un prodigio de la ingeniería que conecta Malmö con la capital de Dinamarca y donde los protagonistas de la famosa serie Bron/Broen, dos policías, una sueca y otro danés, se encontraban a medio camino para empezar a resolver un asesinato. Quizá esta conexión sea otra alegoría del largo camino recorrido por la ciudad, que le ha llevado a convertirse en una de las más modernas de Europa y a ser premiada con distintos galardones que premian la sostenibilidad, la eficacia de los nodos de transporte y el uso eficiente de los recursos. Han conseguido armar un rompecabezas de un millón de piezas, por donde caminar y que todo cobre sentido.

Puente Oresund
Comisioné al sueco más guapo que pude encontrar para que posase para mí.

En medio de ese puzzle se alza, imperial, el Turning Torso de Calatrava. Un coloso que deja en ridículo a todos los demás edificios de Malmö con sus 190 metros de altura. La idea era transmitir grandeza y a la vez crear algo que pudiese ser visible desde todos los puntos de la urbe. Acercarse al torso es toda una experiencia. Levantar la cabeza y ver como se esfuerza en retorcerse, en dar ese giro imposible hasta estirarse por completo. Una obra que no me convencía mucho al principio, pero que supo como conquistarme. Quizá es un poco lo que les pase a muchos visitantes con la pintoresca Malmö.

Museo del teatro Malmö
Motivos para volver (1): no me dio tiempo a ver el museo del teatro.
Taquillas del Modernamuseet
Motivos para volver (2): no terminé de leer todas las frases de artista en las taquillas del Moderna museet. Dejo aquí una que me gustó mucho: “One should really use the camera as though tomorrow you’d be stricken blind” (Dorothea Lange)

¿Y a ti? ¿Qué ciudad ha conseguido cambiarte la opinión? Cuéntamelo en los comentarios.

Y si te ha gustado la entrada, claro, ayúdame y…

 

 

 

10 Comentarios

    1. Hola Bea,

      ¡Lo cierto es que lo es! Ese ritmo de vida nórdico, la parada para el café, el fresquito en el verano…y encima todo esto 😉

      Gracias por tu comentario.

  1. Probablemente influya el como lo cuentas pero esta ciudad suena a “todo lo bonito que te hayan contado sobre los nórdicos es verdad”. Nosotros en nuestro viaje a Suecia ya nos dimos cuenta de ciertas diferencias, sobre todo horarias, pero con la sostenibilidad parece que nos dan mil vueltas…

    By the way, muy chulo el artículo 😉

    1. Hola Miriam,

      Perdón por la tardanza en responder, no había visto tu comentario. Muchísimas gracias por el halago, pero desde luego, Suecia se vende sola. Ir en verano, con esos días eternos, también ayuda.

      ¡Un saludo y gracias por pasarte!

  2. Que buen paseo online por Malmö! En mi visita a Suecia hace ya unos años solo me dio tiempo a visitar Estocolmo y tu post me recuerda que tengo a mis queridas tierras escandinavas muy abandonadas 🙁

    Respondiendo a la pregunta que formulas sobre una ciudad de la que cambias de opinión, en mi caso sería Porto (Portugal) la primera vez que la visite en 2010 casi me horroriza y desde esa ya he estado en esta urbe portuguesa tres veces más (la última en 2016) y cada vez voy encontrando detalles nuevos que me hacen cambiar de opinión. Bien es cirto tambien que se estan restaurando muchas viviendas, mejorando la limpieza en las calles…

    1. Hola Óscar,

      Muchas gracias por mi piropo. Si puedes, tira para allí arriba. Aquello es el primer mundo…
      Me has dado ganas de volver a Porto. A ver qué pasa en el puente de Octubre.

      ¡Un abrazo!

Y tú, ¿qué piensas?